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A lo cubano con Escaramujo

El Proyecto Escaramujo fue protagonista de un reportaje audiovisual realizado por la periodista Belén de los Santos para el espacio «A lo cubano» de la señal internacional TeleSUR.

El reportaje viaja hasta los orígenes del Proyecto y narra cómo una iniciativa estudiantil de la Facultad de Comunicación trascendió las aulas para encontrarse con adolescentes de las Escuelas de Formación Integral (EFI). Esta unión dio vida a una metodología donde el periodismo y la educación popular se funden para empoderar a jóvenes, brindándoles herramientas para narrar sus propias realidades y reflexionar colectivamente sobre su entorno.

El segmento muestra cómo, partiendo de talleres educomunicativos, Escaramujo ha florecido en una red capaz de producir documentales, revistas, series y podcasts con los adolescentes. Además, destaca el compromiso social de los estudiantes universitarios que facilitan los talleres y pone el foco en el impacto transformador que esta experiencia tiene en los jóvenes participantes, quienes encuentran en la comunicación un espacio para ser escuchados, validados y convertirse en protagonistas de su propio cambio.

Este contenido de TeleSUR no solo visibiliza el trabajo de Escaramujo, sino que también refleja nuestra convicción de que el saber y el derecho a contar la nuestras historias no son un lujo, sino herramientas esenciales para la construcción colectiva de una sociedad más justa.

Aspirando a una educación en derechos

Entrevista a Lisy Jorge Mendez, oficial de protección de Unicef Cuba

Por Melani Bárbara Cedeño Fonseca, adolescente del taller de periodismo adolescente de Escaramujo en colaboración con la revista Pionero.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE LOS ADOLESCENTES CONOZCAMOS NUESTROS DERECHOS?

En Cuba se están haciendo nuevas leyes que buscan proteger mejor a la infancia y la adolescencia. Primero se cambió la Constitución, luego se aprobó el nuevo Código de las Familias, y ahora se está trabajando en una nueva ley especial para niñas, niños y adolescentes. Este es un momento muy importante para hablar de sus derechos, para que todas y todos podamos entenderlos mejor, y para que ustedes sean reconocidos como personas con voz propia, con ideas, necesidades y derechos que deben respetarse siempre.

¿CÓMO LLEGAN ESTOS DERECHOS A LOS ADOLESCENTES?

Existen instituciones que tienen un papel muy importante en enseñar y defender los derechos de las infancias y las adolescencias. Por ejemplo, las escuelas, que los acompañan en su formación; el sistema de justicia, que debe protegerlos cuando hay un problema; y los medios de comunicación, que los ayudan a que toda la sociedad conozca sus derechos. También hay otras personas y organizaciones que pueden apoyar mucho: las universidades, los gobiernos locales, las comunidades, las organizaciones estudiantiles, y por supuesto, las familias. Todos tenemos una parte en este compromiso.

¿QUÉ ES EDUCAR EN DERECHOS?

La educación en derechos es aprender cuáles son los derechos que tienen todas las niñas, los niños y los adolescentes. También es aprender cómo pueden usarlos en su vida diaria, cómo defenderlos y cómo respetar los derechos de las demas personas. Pero no solo es importante que ustedes los conozcan, también las personas adultas tenemos que aprenderlos bien, para poder protegerlos, acompañarlos y tomar decisiones pensando siempre en su bienestar.

¿CÓMO CONTRIBUYE UNICEF A GARANTIZAR ESTA EDUCACIÓN EN DERECHOS?

UNICEF trabaja en todo el mundo para proteger los derechos de cada niño, niña y adolescente. En Cuba, desde hace más de 10 años, apoyamos una iniciativa llamada Por un mundo al derecho, junto al Ministerio de Justicia, que difunde información para que la sociedad conozca estos derechos y los ponga en práctica. Además, todo lo que hacemos en salud, educación y protección ayuda a que más personas conozcan y defiendan los derechos de niños, niñas y adolescentes.

¿CÓMO EL CONOCIMIENTO Y EJERCICIO DE SUS DERECHOS —A PARTIR DEL NUEVO CÓDIGO- PUEDE TRANSFORMAR LA VIDA DE UN ADOLESCENTE Y SU ENTORNO?

Aunque el Código de Niñez, Adolescencias y Juventudes todavia no se ha aprobado, ha servido para algo muy importante: que niñas, niños y adolescentes participen y den su opinión. Sus voces fueron escuchadas en las consultas que se hicieron en las escuelas. Esta ley, una vez que exista, servirá para que toda la sociedad tenga claro que ustedes son ciudadanos con derechos. También ayudará a que todos —padres, maestros, jueces, medios de comunicación- tengamos un lenguaje común para hablar de lo que ustedes necesitan para crecer felices, seguros y con derechos.

¿QUÉ HACER PARA QUE REALMENTE SE APLIQUE?

Para que esta ley no se quede solo escrita, sino que se cumpla en la vida real, hay varias cosas importantes que podemos hacer. Primero, explicar sus contenidos de forma clara y sencilla, con materiales amigables para ustedes y también para los adultos. Segundo, enseñar el Código en las universidades y en las carreras donde se forman las personas que trabajan con niñas, niños y adolescentes: como en Derecho, Psicologia, Pedagogia, entre otros. También es necesario capacitar a maestras, jueces, médicos, periodistas y familias. Y algo muy importante: seguir escuchando sus voces, porque ustedes tienen mucho que decir y aportar.

Con vocación de educar, y de comunicar

Por Yohana Lezcano

Hablar de adolescencia en Cuba siempre será un tema pertinente. Más aún si se hace desde la experiencia de una década de trabajo emprendido con aquellas personas en situación de vulnerabilidad social, y bajo el amparo de una praxis universitaria transdiciplinar que ha dado vida a un proyecto como Escaramujo.

Este texto se ofrece como testimonio de jóvenes estudiantes y profesores de facultades de Comunicación, Psicología, Pedagogía y Ciencias médicas que se han propuesto producir teoría sobre una práctica educativa que llama a la conformación de pensamiento crítico, que invita a (re)configurar proyectos de vida con bases inclusivas, solidarias, justas, dialógicas, participativas.

Entretejer el discurso de cada autor y autora desde la defensa de una categoría como la educomunicación popular, o sea, una mirada a la comunicación no solo como dinamizadora del aprendizaje, sino como esencia para la transformación, sustentada en la filosofía y práctica liberadora de la Educación Popular, convierte a esta compilación en un paso importante en el camino por consolidar ese campo de estudios como un andar teórico y metodológico significativo en la universidad cubana actual.

Uno de los mayores valores que, a mi juicio, posee este texto es dar cuenta en todo momento de la riqueza, siempre desafiante, de propiciar espacios de trabajo con adolescentes, donde bajo la premisa de no utilizar mecanismos autoritarios se logre la concertación, el respeto mutuo, la disciplina, el aprendizaje divertido pero intencionado. En ese sentido, cada artículo del volumen da fe de una práctica comprometida, honesta, que reconoce errores, los asume como aprendizajes y los comparte con otras personas.

En ese empeño, el libro, como el propio proyecto Escaramujo, visibiliza y posiciona a la Educación Popular como una de las alternativas más ricas para el diálogo con ese grupo etario, porque invita a construir un sentido de colectividad que no renuncia a lo individual. Además, permite recuperar de sus experiencias las vivencias positivas que les hagan luchar permanentemente por ser útiles para sí mismos, para su familia y para la sociedad toda.

Este recurso resulta esencial en la generación de procesos educativos cuyos protagonistas sufren sobre sí las más variadas formas de marginación social. Por ello, la mayor parte de las experiencias de Escaramujo, de la cual da cuenta también el texto que nos ocupa, transcurre en las Escuelas de Formación Integral (EFI), instituciones regidas por los Ministerios de Educación y del Interior como parte del amplio Sistema de Atención a Menores en Cuba.

Varios de los artículos reflexionan sobre los modelos educativos que confluyen en estas escuelas a las que llegan adolescentes que «incurren en actos antisociales de elevada peligrosidad o en hechos tipificados como delitos» o aquellos «que presenten conductas desajustadas durante su atención en las escuelas especiales regidas por el Ministerio de Educación (MINED)».

Muchas de las ideas sistematizadas en Escaramujo: De la rosa y de la mar. Realidades diversas de adolescentes en Cuba son resultados de tesis de licenciatura y maestría en varios centros de altos estudios del país. De tal forma, se logra dialogar con categorías como adolescencia, exclusión social, resiliencia, transgresión de la ley, entre otras.

Si bien este dato nos hace comprender la profundidad en el tratamiento de la mayoría de los temas, sobre todo en las condicionantes socio-psicológicas, contextuales, que influyen en las historias de estos adolescentes y los mecanismos para intentar salirse del destino marcado para quienes han sufrido situaciones de violencia extrema; por otra parte, no escapa, en la mayoría de los trabajos que componen el volumen, de un lenguaje un tanto formal, propio de los ejercicios académicos.

Contar con cerca de 250 asientos bibliográficos —aunque en esta edición solo se incluyen los 98 citados— que abren puertas para profundizar en el tema y explorar otros caminos afines, destaca entre los valores del libro.

En resumen, el texto se hace necesario para comprender la variopinta realidad de adolescentes a veces invisibilizados, y los esfuerzos estatales y no gubernamentales en varias provincias del país por contribuir a procesos de formación que permitan demostrar que existen otras maneras de relacionarse, fundamentadas en el respeto a la dignidad de los seres humanos.

Es un libro útil para quienes sienten la vocación de educar y contribuir a la creación y consolidación de políticas públicas que defiendan los derechos de la niñez y la adolescencia, que respondan ante sus necesidades y expectativas reales, reconociéndoles como actores de cambio y no solo como víctimas o victimarios. Lograr que la existencia de estos espacios de diálogo y concientización no sean excepción, sino regla, es uno de los retos que deja entrever este texto.

En ese sentido, se suma a la apuesta por un entono educativo visto cada vez más desde la inter y la transdisciplinariedad, en el que confluyan armónicamente la familia, la escuela, los medios de comunicación, las organizaciones de masas y la comunidad toda.

Escaramujo llega con libros a la Universidad de Ciencias Pedagógicas

Este lunes 14 de octubre, como parte de las acciones por su décimo aniversario, el proyecto Escaramujo «regaló un libro» a jóvenes universitarios de la Universidad Pedagógica. La selección de alrededor de 60 títulos, con temáticas docentes, históricas y culturales, de diversas editoriales cubanas y extranjeras, fue confeccionada a través de donaciones de los propios integrantes del proyecto.

Cada asistente a la «cita literaria» podía escoger uno de los libros que se ofertaban —solo uno— y llevárselo para su casa de forma gratuita. Obviamente, los primeros en llegar, fueron los primeros en escoger. El público asistente no fue solo estudiantil; algunos profesores del Varona incrementaron sus bibliotecas con esta iniciativa.

Los muchachos integrantes de Escaramujo en esta universidad contaron con el apoyo de la decana de la facultad donde se realizó la actividad, quien también aparece en una de las fotos que recientemente se han subido a las redes sociales. Al parecer, este es el primero de estos «intercambios de libros»; ya que el segundo tendrá lugar mañana en la Facultad de Comunicación y, antes que culmine el mes, se realizará el tercero en la facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

150 libros que irrumpen en Comunicación

El Proyecto Escaramujo regaló esta semana alrededor de 150 libros en el lobby de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Aunque su objetivo esencial es contribuir al desarrollo psicosocial de niñas, niños y adolescentes en Cuba, fundamentalmente en aquellos y aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad social, a partir de un programa concebido desde las concepciones y metodologías de la Educación Popular, el hecho de ser un proyecto de extensión universitaria, protagonizado en su mayoría por estudiantes, motiva acciones que irrumpan en el ámbito estudiantil con propuestas como esta que incentivan la lectura.

Algunos miembros del proyecto buscaron entre sus bibliotecas personales libros de buena calidad y útil contenido, los cuales decidieron compartir de manera desinteresada con sus compañeros de Facultad. Para sorpresa de estudiantes y profesores que pasaban por el lobby, los libros en exposición no se vendían, sino que se regalaban. Claro, cada persona interesada solo podía escoger un título que le era entregado como cortesía del proyecto.

Entre los 150 títulos figuraban Ernesto Che Guevara, también conocido como el Che, de Paco Ignacio Taibo, Cuba; ¿Revolución o reforma?, de Enrique Ubieta; Mi tío el empleado, de Ramón Meza; por solo citar algunos ejemplos.

La idea es que los libros leídos no queden ociosos en un librero, sino que continúen su vida, de mano en mano, en calidad de «sobrevivientes» en este nuevo y tan versátil mundo digital.

 

Revista Escaramujo: 5 años compartiendo valores

Luego de intensas jornadas de trabajo ya ha sido completada la revista Especial del Proyecto Escaramujo. Mediante cuarenta y ocho páginas se resume lo que estos cinco años han significado en la vida de sus coordinadores, los adolescentes y demás personas que han contribuido con el proyecto.

Han sido cinco años compartiendo valores con aquellos adolescentes que han encontrado en las Escuelas de Formación Integral, la segunda oportunidad que una vez le negó la familia o la comunidad. Para ellos se escriben las líneas guardadas en ese cuaderno y para los que, una vez que conozcan esta historia, decidan sumarse y contribuir a la construcción de esta sociedad mejor que sabemos y hacemos posible.

Presentación de Escaramujo en las puertas abiertas de la Facultad de Comunicación

Estudiantes de segundo año de Comunicación Social y Periodismo del proyecto Escaramujo participaron este fin de semana en el espacio Puertas Abiertas que convoca anualmente la Facultad de Comunicación con el fin de ofrecer información vocacional a estudiantes de preuniversitario que se muestran interesados en continuar sus estudios universitarios.

En un modesto stand los estudiantes mostraron los principales resultados de este proyecto de extensión universitaria. Los asistentes a la cita quedaron muy motivados y manifestaron su interés de, una vez en la Facultad, sumarse a esta tropa de jóvenes que cada día apuesta por la transformación social y formación integral de niñas, niños y adolescentes en Cuba.

Bayamo: segunda cita

Por segunda vez, en el Festival de Comunicación en Bayamo que organiza el proyecto «De manos» de la Red de Educadoras y Educadores Populares, participaron integrantes del proyecto Escaramujo.

En esta ocasión, el encuentro sirvió para que, además de compartir experiencias, los participantes pudiesen diseñar y poner en práctica ejercicios relacionados con la comunicación popular y alternativa, llegando incluso a elaborar pequeños productos comunicativos y diferentes soportes.

Manual de identidad para el proyecto

¡Finalmente! Luego de una estrategia de comunicación, donde se manifestó la necesidad de legitimar pautas gráficas en la utilización de su identidad visual, está terminado oficialmente el Manual de Identidad del Proyecto Escaramujo. Creado para regir la forma visual en que el proyecto se expresa hacia sus públicos, el manual constituye una herramienta práctica que sostiene y expone el concepto gráfico esencial de Escaramujo.

En este manual aparecen las normativas, conceptos, recomendaciones y ejemplos de aplicaciones de la identidad visual, de ahí su importancia práctica. Para la creación del imagotipo se relacionaron dos elementos formales que tienen un alto nivel de relación con la canción “Escaramujo”, la cual fue motivo de inspiración para nombrar el proyecto, y que marcan el par semántico que define el alcance conceptual del proyecto, de la rosa y del mar.  La rosa representa las instituciones involucradas que van en dirección del mar a compartir los conocimientos. Se pretende representar como se unen la rosa y el mar a través de la sinuosidad de los contornos que parten de un movimiento en espiral que hace referencia a la rosa, hasta una onda que hace referencia a las olas del mar. El modo de representación se mueve en el rango de figuración y la abstracción, se acerca a lo figurativo por los elementos y abstracto por la relación de estos.