Por Karen Alonso Zayas
Escaramujo es un proyecto que se caracteriza por sus ansias de aprender, de ganar conocimiento para poder mejorar en el trabajo que realiza. Por ello aprovecha cada oportunidad, y cuando no las tiene las crea. Recientemente miembros del proyecto manifestaron a La Colmenita el interés por realizar un intercambio de experiencias puesto que se trata de proyectos con algunas similitudes. Por supuesto la colmena abrió sus puertas, de la sede de la calle 13 y G, en el Vedado.
Una vez allí, una joven muchacha profesora de la colmena contó sobre la historia del proyecto que tiene más de 25 años haciendo felices a niños y niñas. El recorrido incluyó todas las instalaciones de la sede, donde más de un cuento ha pasado. Desde un estudio de grabación que se incendió hasta una sala con disímiles condecoraciones y premios, los y las huéspedes de Escaramujo pudieron palpar la mística que envuelve a la gran colmena de Cuba.
El momento más esperado fue el intercambio con Carlos Alberto Cremata, “Tin” como cariñosamente se le conoce. Sentados de rodillas cruzadas en el piso, y rodeados de una banda musical en uniformas de primaria y secundaria, Tin y Escaramujo conversaron largamente de inspiración, voluntad, trabajo duro y humildad.
El encuentro fue amenizado por canciones y bailes del repertorio de La Colmenita y terminó con una fotografía grupal que quedará como recuerdo de un día tan especial