Se “bautiza” Escaramujo

En el mes de marzo, aquel grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Yohana, Gabriela, Sixela, Claudio y Rodolfo, decidieron ponerle nombre a ese proyecto que, casi sin darse cuenta, habían estado constituyendo.

Rodolfo propuso que se nombrara Escaramujo, inspirado obviamente en la canción del cantautor cubano Silvio Rodríguez. La argumentación quedó más o menos así: Al igual que la canción, “vivimos de preguntar”, sabemos que la realidad puede cambiar y nos preguntamos qué cambios debemos impulsar, pues soñamos con escuelas mejores. Como “saber no puede ser lujo”, compartimos saberes y valores con estos/as adolescentes. Nos decimos “de la rosa y de la mar” porque unimos en nuestro accionar diario dos mundos aparentemente divorciados: el académico universitario y el mundo de “a pie”, muchas veces marginado.

Entre todos acordaron que la fecha de fundación del proyecto sería el 10 de enero de 2010, momento en que se inició la primera experiencia con niños de la EFI.

Desde ese momento el proyecto se trazó como objetivo principal: contribuir a los procesos políticos y pedagógicos de formación integral de adolescentes en el contexto social cubano a través de las concepciones y metodologías de la EP. A su vez, incluía: 1) desarrollar en los adolescentes habilidades y conocimientos básicos para la recuperación colectiva, reflexiva y crítica de sus propias prácticas a través de la expresión audiovisual, 2) articular en el programa de formación integral de las EFI una concepción y metodología acorde con la Educación Popular y 3) vincular a otras instituciones y agentes educativos con los procesos de formación integral que se desarrollan en las EFI.

Primera experiencia de formación en Educación Popular con oficiales de prevención

En 2011 se efectuó el primer posgrado-taller en Concepción y Metodología de la Educación Popular con 12 oficiales de prevención de La Habana.

Durante dos meses y con una frecuencia semanal, el grupo de formó en Educación Popular. El hecho de que la Dirección de Menores aceptara la propuesta, fue un buen indicio; sin embargo, hubo otros elementos que impidieron que la experiencia no lograse el alcance previsto. La convocatoria se hizo para oficiales de prevención de La Habana, cuando quizás los más necesitados de estas herramientas eran los educadores de las EFI que desempeñan su labor en espacios grupales de aprendizaje.

La mayoría desconocía qué era la Educación Popular y algunos, después de los primeros momentos, manifestaron que no creían que esa propuesta educativa pudiera aportarles a su trabajo. Por suerte, esa concepción cambió y al menos los doce que culminaron la experiencia, de unos 25 convocados, tuvieron un acercamiento a la EP y lograron incorporar algunas de sus premisas conceptuales y metodológicas.

Continuidades de una tesis

Como continuidades visibles de la tesis “Del interés a la implicación”, discutida hace un año en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, un grupo de estudiantes de Periodismo y de Comunicación Social, como parte de sus prácticas laborales, realizaron cuatro talleres en las EFI de La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba, diseñados para dos semanas de duración.

Los talleres con adolescentes constituyeron un espacio de socialización, integración, recreación, reconocimiento mutuo y reflexión acerca de sus prácticas, particularmente aquellas relacionadas con hechos tipificados como delitos y con conductas desajustadas. Las sesiones y el trabajo orientado fuera del taller (trabajo en comisiones, apoyo a matutinos, embellecimiento de locales, filmación) contribuyeron al cumplimiento de los objetivos propuestos. También se potenció el desarrollo de la creatividad y las capacidades expresivas individuales y colectivas.

Los profesores de las EFI pudieron constatar una alternativa complementaria al proceso de formación que ellos desarrollan y se logró sensibilizar a un grupo de directivos con el proyecto y su concepción. Algunos coincidían con el criterio de que una intervención aislada al año no era suficiente. En palabras de Rubén, profesor de la EFI José Martí: “Hay que buscar la forma de que se siga desarrollando y se siga fomentando, aumentando su frecuencia, porque eso le puede tributar a su futuro profesional, incluso se podrían crear círculos de interés de carácter sistemático una vez por semana”.

El éxito de la experiencia no negó que quedaban muchas cosas por perfeccionar: Los talleres deben insertarse en la estrategia de trabajo de las EFI y estar más relacionados. Deben puntualizar la elaboración de estrategias individuales y trabajar detalladamente según los problemas y características de cada muchacho. También deberían velar más por la disciplina, y motivarlos sin tanto relajamiento.

Se discute tesis “Del interés a la implicación”

Por Nemo

En el día de hoy se presentó ante el Departamento de Periodismo de la Facultad de Comunicación la tesis Del interés a la implicación, que tenía como objetivo diseñar e implementar, de conjunto con un grupo de estudiantes de la EFI, un proceso de aprendizaje centrado en la recuperación y reflexión de las prácticas sociales desarrolladas por los adolescentes antes y durante su vida en la escuela, usando herramientas de la comunicación audiovisual.Con este fin, su autor Rodolfo Romero Reyes, diseñó y desarrolló un taller sustentado en principios y prácticas de la EP. La experiencia tuvo lugar en la EFI José Martí, con una duración de tres meses, e involucró a ocho adolescentes (cuatro muchachas y cuatro muchachos).

El hecho de pertenecer a una institución militar y de que los adolescentes tuviesen que cumplir un fuerte régimen disciplinario, influyó también en los resultados del proceso, impidiendo por ejemplo, un mayor acercamiento al espacio familiar y comunitario, o una mayor libertad de creación en los productos comunicativos realizados. Independientemente de estos aspectos, el taller dejó saldos muy positivos ya que por primera vez se desarrollaba en una EFI un taller sustentado en la EP, que relacionara la participación, el trabajo grupal y la comunicación educativa a través de la realización audiovisual.

Con el transcurso del taller los niveles de autoestima, autovaloración y de reconocimiento social de los participantes fueron en aumento, al menos dentro de la escuela. No era objetivo de esta investigación comprobar una transformación conductual, decirles qué estaba bien y qué estaba mal, sino propiciar el espacio para las reflexiones, la recuperación de prácticas y la necesidad de impulsar acciones.

Para los participantes el proyecto implicó un cambio en sus concepciones acerca del aprendizaje, la comunicación, el trabajo en grupo…; al tiempo que les ofreció un espacio para repensar su adolescencia y sus prácticas sociales relacionadas con el delito. Mientras, para el resto de los estudiantes de la escuela el taller resultó algo nuevo, que captó su atención, y algunos de ellos llegaron a manifestar su interés por participar en experiencias similares.

Concluye taller en la EFI José Martí

Rodolfo Romero Reyes

Después de tres meses de intenso trabajo culminó la primera experiencia de educomunicación popular en la EFI José Martí en La Habana. Desde el primer momento la escuela tuvo una gran implicación, manifestada en el apoyo de los maestros, del resto del personal docente y de los oficiales del Minint.

De forma general, los 6 adolescentes que finalmente concluyeron el proceso recuperaron y reflexionaron sobre sus prácticas sociales mediante una reconstrucción histórica de las mismas. También analizaron el porqué de dichas prácticas, caracterizaron el contexto en el cual las desarrollaron, arribaron a importantes reflexiones y se propusieron, al menos a nivel discursivo, una transformación de sus conductas.

Shewy, uno de los adolescentes de ese taller, expresaba lo aportado como: “Allí aprendí muchas cosas, cómo andar en una cámara, cómo filmar, cómo hacer preguntas… Creo que también mi relación con el grupo cambió un poco, sobre todo después de que se fueron los más desmotivados. En el taller nos llevábamos bien entre todos porque éramos mis compañeros de aula, de escuela, de albergue. Al principio estábamos distantes de las hembras, pero con el tiempo nos fuimos integrando”.

Por su parte, Wendy comentó: “Una de las cosas que más me gusta del taller es que podemos obtener cosas, es decir, obtener ideas y podemos dar nuestra idea también. Me gusta porque también he conocido más a las personas que están aquí conmigo. Yo antes no sabía qué les gustaba, los lugares a los que les gustaba ir, y ya en estos momentos sé lo que le gusta a cada cual y me llevo mucho mejor con ellos”.

Este primer taller logró esencialmente que sus participantes transitaran del interés a la implicación, a través de una constante reflexión creativa y transformadora. En él se produjeron importantes apropiaciones desde el punto de vista metodológico y/o de las herramientas de realización audiovisual y sirvió para replantearnos algunos puntos de la metodología que rige la formación integral de menores en Cuba.

Tras el debate surgieron otras problemáticas que afectan a los participantes, lo que posibilitó una aproximación a sus realidades. Se logró que todas las voces de los participantes estuvieran reflejadas en el documental y que se proyectaran acciones para multiplicar la experiencia y darle continuidad.

Empieza taller de comunicación audiovisual en la EFI José Martí

Por Rodolfo Romero Reyes

Chanet, Wendy, Claudia, Shewy, Yusiel y Raidel son los protagonistas de esta historia que comenzó en el mes de enero de 2010 en la EFI “José Martí”. Para los que descubren estas siglas por primera vez, deben saber que los antiguamente conocidos Centros de Reeducación de Menores ahora son Escuelas de Formación Integral (EFI) del Ministerio del Interior (Minint). En ellas ingresan los niños y adolescentes cubanos implicados en hechos que la ley tipifica como delictivos o que manifiestan una desajustada conducta social.

Frutos de embarazos no deseados, padres ausentes, alcohólicos, presos… en viviendas con precarias condiciones de vida, rodeados de un ambiente marginal y disfuncional, estos adolescentes no crecieron con las condiciones ideales para ser “la esperanza del mundo”. El sistema educativo tradicional fracasó con estos muchachos; la EFI los acoge e intenta un camino reeducativo (o educativo) hasta que vuelven otra vez a ese medio disfuncional que se empeña en borrar los logros alcanzados en su transformación conductual.

Por eso, este semana se inició un proyecto de tesis en periodismo que asume el desarrollo de un programa educativo que tribute, sobre la base del diálogo y la participación, a la transformación de prácticas y concepciones. Es necesario transitar del interés a la implicación para que los participantes sean capaces de emprender acciones en pos de su transformación.

El taller tendrá una duración de tres meses y sesionará dos veces por semana. Tiene como objetivo desarrollar de conjunto con un grupo de estudiantes de la EFI un proceso de aprendizaje vivencial autorreflexivo a través del cual sean capaces de sistematizar las principales prácticas sociales desarrolladas por ellos antes y durante su vida en la escuela, utilizando herramientas de la comunicación audiovisual. Con este fin se diseñó y desarrolló un Taller de Comunicación Audiovisual sustentado en principios y prácticas de la Educación Popular.

Se escogió el audiovisual por ser un soporte que apela en un primer momento a lo sensorial y luego a lo cognitivo, haciendo mucho más dinámico e interactivo su aprendizaje; además, su aplicación en muchas experiencias anteriores de educación y comunicación popular han tenido favorables resultados. Por otra parte, el programa académico de la carrera de Periodismo ofrece un conjunto de herramientas aplicables a la realización de audiovisuales, lo cual constituye una fortaleza que puede aportarse desde la coordinación.

Es prudente destacar que el desarrollo tecnológico y la democratización de los medios de producción audiovisual, permite que, con un mínimo de competencias, cualquier adolescente pueda desarrollar habilidades de realización.

Proyecto educomunicativo que tiene como objetivo contribuir al desarrollo psicosocial de niñas, niños y adolescentes en Cuba.

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