
Por Juliette Ortiz
Nunca pensé formar parte de esta experiencia. Nos encontramos como por “casualidad” un día en el que aún era estudiante de la Facultad de Psicología de la UH, cuando me faltaba poco para terminar el 3er año de la carrera. Desde entonces, han pasado casi 5 años.
Específicamente para la Psicología, Escaramujo es un excelente escenario de intervención. En primer lugar, brinda la posibilidad del trabajo multidisciplinar y en equipo, de vital importancia en los tiempos actuales. Estas características se tornan aún más relevantes, si tenemos en cuenta que incidimos en la formación de futuros profesionales al servicio de la sociedad, los/as cuales tienen la máxima responsabilidad y compromiso con la labor que desempeñan, al constituir estudiantes universitarios/as, en su mayoría, quienes integran el proyecto.
En los marcos de actuación, Escaramujo busca lograr la transformación, fundamentalmente, de adolescentes que han cometido hechos tipificados en la ley como delitos y que, por tales motivos, se encuentran en internamiento en alguna de las Escuelas de Formación Integral del país.
No obstante, dicha transformación requiere de un proceso diferente a lo que tradicionalmente se realiza, el cual se centra en el comportamiento de los/as adolescentes, en lograr una estabilidad en el mismo en correspondencia con nuestros valores y normas sociales. Sin embargo, desde la propuesta de Escaramujo, a través de la Educación Popular se pretende incidir más allá de lo visible; es ir a la base, a las raíces, a lo que no se ve a simple vista. Desde mi profesión, es incidir en aquellos contenidos psicológicos que, aun cuando no se ven, repercuten en la conducta.
De esta manera, potenciamos la autoestima, el autoconocimiento, la identidad personal, la participación, las buenas relaciones interpersonales, habilidades comunicativas, la confianza en los/as demás, el saber defender criterios, pero sin imponerse, la capacidad de sobreponerse exitosamente a las adversidades del entorno. Todo lo anterior por medio de la reflexión crítica, el diálogo, la construcción colectiva, el trabajo en equipo, la ventilación de emociones, la aceptación sin juzgar.
Escaramujo les posibilita a esos/as adolescentes un espacio en donde quizás, por vez primera para muchos/as, solo sus actos no dicen quiénes son o serán; sino que son resultado de un proceso, de una historia que los/as condujo hasta ese lugar, la mayoría de las veces solo reconociendo para qué son “malos”. De este modo, nuestro trabajo se encamina a ayudarles a ver sus potencialidades, sus cualidades y que eso pueda aportarles elementos que les permitan darse cuenta de que hay otras maneras de hacer y poner esas herramientas a su disposición.
Sin embargo, solo con nuestra influencia no resulta suficiente. Aquí es entonces donde se expanden nuestros límites de actuación para llegar a los/as educadores/as, a aquellas personas que conviven diariamente y que repercuten en el proceso educativo de estos/as adolescentes y que, lamentablemente, no siempre tienen la preparación que se requiere y la que esos/as adolescentes necesitan.
Por tanto, se ha trabajado y se trabaja en la capacitación de educadores/as, oficiales, directivos/as, etc., en temáticas que enriquezcan la labor que llevan a cabo, sobre todo relacionadas con esos contenidos psicológicos en los que no se incide de forma intencionada. Así, se han desarrollado cursos de postgrado con temas como: características psicológicas de la etapa de la adolescencia, la identidad personal, los prejuicios y estereotipos, la capacidad de resiliencia, entre otros; y no menos importante, contenidos propios de la Educación Popular. Todo lo anterior proporciona elementos que permitirán también, poco a poco, disminuir procesos de estigmatización y exclusión social en torno a estos/as adolescentes. No obstante, el trabajo debe ser constante.

Igualmente, Escaramujo le ofrece la oportunidad a jóvenes universitarios/as de vivir una experiencia de crecimiento, de desarrollo de habilidades para el futuro ejercicio profesional, de formación en determinados temas, de modos de hacer diferente; así como el desarrollo de competencias para la investigación, de buenas relaciones interpersonales, de valores como la responsabilidad, el compromiso, el respeto, la creación de vínculos afectivos y potencia el diálogo, el trabajo en equipo, la construcción colectiva, habilidades comunicativas, etc. Todo lo que necesitarán ya sean psicólogos/as, periodistas, comunicadores/as, profesores/as, médicos/as o de la profesión que sea. También influye en la disminución de prejuicios, estigmas, estereotipos que puedan existir en torno a adolescentes que se encuentran en internamiento por haber cometido hechos tipificados en la ley como delitos.
Por tanto, Escaramujo constituye, ante todo, un escenario para el crecimiento como mejores seres humanos.

Uno de los momentos de mayor acogida fue el panel interactivo coordinado por adolecentes de tres secundarias básicas santiagueras y del IPU «Tony Santiago». Las adolescentes sorprendieron a los asistentes mostrando resultados de investigaciones empíricas realizadas en sus colectivos pioneriles y preguntándole, a un auditorio en su mayoría conformado por estudiantes y profesores universitarios, acerca de cuestiones propias de la adolescencia.
